Consuelo Arnaiz Pedrosa 


Su arduo compromiso como mujer solidaria y feminista, su trabajo intelectual, su convicción en el diálogo, su persuasión en el accionar colectivo y su innata capacidad pedagoga nos ayudó a pensar y a repensar de manera crítica y rigurosa. Con su palabra, aporte y entusiasmo, valiosas iniciativas se concretaron y se dinamizaron  tanto en espacios locales como en escenarios nacionales e internacionales como son las apuestas: Mesa Nacional de Mujeres Populares Articulando Resistencias de lo Local a lo Global,   La Agenda Mujeres Populares con Voz Propia (agenda pública de mujeres populares unidas por otro mundo posible, una construcción colectiva nacional que permite a las mujeres populares incidir en las decisiones públicas).; La Alianza Mujer Calidad de Vida,. 

En las últimas décadas su compromiso concentro esfuerzos en acompañar los sufrimientos y las esperanzas de las mujeres víctimas del conflicto armado, fortalecer su empoderamiento y  en promover la defensa de sus derechos. Comprometida con la Verdad y la Justicia, y como militante de la Ruta Pacifica de Mujeres, participó activamente como investigadora en la elaboración del Informe  la Verdad de las Mujeres, victimas del conflicto armado en Colombia del proyecto de la Comisión de Verdad y Memoria de las Mujeres Colombianas promovido y realizado por la Ruta Pacífica de las Mujeres..

Su pasión por la literatura y el cine y su profunda sensibilidad artística recreaban su Vida y su alegría y retroalimentaban su sabiduría reafirmando  sus opciones y apuestas que se concretizaban, de manera muy especial, en darle vida al feminismo popular desde su compromiso con un mundo más humano y solidario. Sus escritos y publicaciones nos dejan sin duda un valioso legado de reflexión teórica y praxis en el trabajo popular y, en particular, con las mujeres de los sectores populares. Y asimismo, su manera de hacer desde las raíces de la educación popular y sus valores éticos que impregnaban sus decisiones, actuaciones y posicionamientos nos invitan a repensar nuestra  manera de proceder y actuar a favor de la autonomía y liberación de las mujeres populares en defensa de sus derechos.
Su compromiso y su quehacer siempre estuvo impregnado de optimismo. Y nunca abandono su sonrisa y su alegría. Supo disfrutar y cuidar los pequeños momentos de la vida y de fiesta. Enseñó a estar atentos al cuidado de la vida y que hay siempre tiempos de celebración.                   

Agradecemos a la Vida el privilegio de su amistad, de poder compartir y aprender de sus aportes y conocimientos,  de su lucidez iluminando las apuestas innovadoras y los momentos oscuros, y de su coherencia ética inquebrantable tanto en momentos de alegría y optimismo como de fatiga y pragmatismos.

Como escribió ella sobre la vida de su madre “ su energía vital, su fortaleza, sus aportes a la construcción de un mundo más humano y solidario hacen parte de aquello que nunca muere y que contribuye a la humanización y divinización de la especie humana”. Ella trasciende y está presente en nuestra trayectoria y compromiso personal e institucional en la defensa de la vida y los derechos humanos de las mujeres.                                                                                                              Equipo CiDESD                                                                                                                                                                                                                                                                                                        


                   

                     




































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Cidesd   Opina

Durante su trayectoria, en la ciudad de Cartagena de Indias, fue pilar de la Asociación Funsarep, que ayudó a crear y fue artífice directo de su reconocimiento institucional en el compromiso con las mujeres y la paz.


Desde su convencimiento del análisis social crítico, del diálogo permanente y la acción colectiva para el trabajo de los sectores populares y el empoderamiento y autonomía de las mujeres populares. fue una ferviente entusiasta e impulsora de los siete años del proyecto ODESDO y hoy del actual CiDESD. Apuesta colectiva que  defendía y dinamizaba como mediación necesaria para el análisis, la reflexión y el discernimiento, y la sustentación de la defensa de un desarrollo inclusivo que implicara cambios profundos en la estructura social para garantizar, en especial a las mujeres, la  justicia, la libertad, una Vida Libre de toda forma de violencia y la participación en los procesos de la construcción de una paz y del desarrollo en el contexto actual de Colombia. 

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